“Hoy entendemos que una compensación competitiva es una condición necesaria, pero ya no suficiente”

La integración de la gestión del talento con las estrategias de compensación marca una nueva era en la arquitectura organizacional, donde el desarrollo de las personas y la sostenibilidad del negocio avanzan en la misma dirección. En industrias de tradición operativa, este reto implica desafiar paradigmas y consolidar culturas ágiles que pongan al colaborador en el centro de la transformación digital. Para profundizar en esta visión, conversamos con Camila Sauleda, Gerente de Gestión del Talento y Compensaciones de Cementos Pacasmayo, quien nos comparte cómo la compañía equilibra una propuesta de valor competitiva con liderazgo, bienestar e innovación, logrando indicadores de engagement destacados e impulsando el crecimiento sostenible de sus equipos.

Asumir la Gerencia de Gestión del Talento y luego ampliar el alcance hacia compensaciones implica una mirada mucho más integral de las personas. ¿Cómo ha cambiado tu visión sobre el rol estratégico de RR.HH. al conectar desarrollo de talento, reconocimiento y sostenibilidad del negocio?

Hoy, el desarrollo del talento es clave para la sostenibilidad del negocio; por ello, es fundamental asumir una mirada integral sobre los colaboradores, entendiendo que su crecimiento profesional, reconocimiento y bienestar impactan directamente en el desempeño y la cultura de la organización. En ese sentido, el área de Gestión de Talento se ha convertido en un socio estratégico que está involucrado en conversaciones importantes de movimientos de talento, fortaleciendo de esta manera el compromiso y el alineamiento de las personas con el propósito de la empresa.

En Pacasmayo, este enfoque se refleja en resultados tangibles, como un nivel de engagement de 87.7% y una inversión sostenida en el crecimiento de nuestros colaboradores. Mediante programas de formación especializados, escuelas de ventas y operaciones, y líderes comprometidos con desarrollar el mejor talento, fortalecemos las capacidades de nuestros equipos para seguir cumpliendo nuestro propósito.

Cementos Pacasmayo pertenece a una industria tradicional y altamente operativa ¿Cuáles consideras que son hoy los principales desafíos para atraer, desarrollar y fidelizar talento en sectores que están atravesando procesos de transformación cultural y digital?

Si bien Cementos Pacasmayo forma parte de una industria históricamente percibida como tradicional, uno de los principales desafíos hoy es romper ese paradigma y visibilizar la transformación constante que vive la organización. La innovación ha sido parte de nuestro ADN y se refleja en proyectos estratégicos, iniciativas de mejora continua y nuevas formas de trabajar que se impulsan día a día desde distintas áreas del negocio.

En ese contexto, el reto para atraer y fidelizar talento está en lograr que las personas vean a Pacasmayo no solo como una empresa cementera, sino como una empresa que respira innovación, donde existe espacio para transformar, proponer y generar impacto real.

A nivel de desarrollo, el desafío es seguir construyendo una cultura que impulse el aprendizaje continuo, la colaboración y la adaptación al cambio, integrando perfiles diversos y potenciando capacidades que permitan responder a un entorno cada vez más dinámico.

Finalmente, para fidelizar talento, es clave consolidar una propuesta de valor que trascienda la compensación, ofreciendo oportunidades de desarrollo, participación en proyectos retadores y una cultura donde las personas puedan experimentar y crecer junto con la transformación del negocio.

En un contexto donde los colaboradores valoran cada vez más la experiencia laboral, ¿cómo equilibrar una propuesta de compensación competitiva con factores como propósito, bienestar, liderazgo y oportunidades de crecimiento?

Hoy entendemos que una compensación competitiva es una condición necesaria, pero ya no suficiente. Los colaboradores buscan organizaciones donde puedan desarrollarse profesionalmente, sentirse valorados y encontrar un propósito que conecte con su trabajo diario.

El equilibrio se logra cuando la propuesta de valor integra estos elementos de manera coherente. Esto implica ofrecer una remuneración alineada al mercado, pero también generar entornos seguros, líderes cercanos, oportunidades reales de crecimiento y experiencias que promuevan el bienestar integral.

En Pacasmayo creemos que el compromiso se construye cuando las personas perciben que la organización invierte en su desarrollo y se preocupa genuinamente por ellas. Por eso impulsamos iniciativas enfocadas en seguridad, aprendizaje continuo y fortalecimiento del liderazgo, buscando que cada colaborador encuentre oportunidades para crecer.

Como Gerente de Gestión del Talento y Compensaciones, ¿cuáles son las prioridades que consideras indispensables para preparar a la organización frente a los desafíos del futuro del trabajo y la evolución de las expectativas de los colaboradores?

Creo que hoy las organizaciones tienen un gran desafío: prepararse para un entorno que cambia cada vez más rápido, sin perder de vista lo más importante, que son las personas.

Desde mi experiencia, una de las principales prioridades es asegurar que la gestión del talento evolucione al mismo ritmo que el negocio. Las necesidades cambian constantemente y la gestión humana debe ser capaz de anticiparse, desarrollar nuevas capacidades y acompañar a los equipos con agilidad para generar un impacto real en la organización.

Al mismo tiempo, las expectativas de los colaboradores también han evolucionado. Hoy las personas buscan espacios donde puedan desarrollarse, aportar con autonomía, aprender de manera continua y encontrar un propósito en lo que hacen. Por eso, fortalecer el liderazgo, impulsar una cultura de aprendizaje y generar experiencias que favorezcan el crecimiento profesional son aspectos clave para atraer, desarrollar y fidelizar al talento.

En Pacasmayo venimos trabajando con esa mirada. Buscamos construir una organización preparada para el futuro, donde el desarrollo de las personas y la estrategia del negocio avancen de la mano, porque estamos convencidos de que cuando ambos están alineados, la organización genera mayor valor y está mejor preparada para responder a los desafíos del entorno.

Hoy se habla mucho de organizaciones ágiles y centradas en las personas, pero llevar eso a la práctica sigue siendo un reto. Desde tu experiencia, ¿qué acciones concretas generan realmente un cambio cultural sostenible dentro de una organización?

La cultura no cambia por una campaña o una declaración de principios; cambia cuando las personas experimentan esos valores en su día a día. Por eso, para generar un cambio cultural sostenible es fundamental que exista coherencia entre el propósito de la organización, las decisiones de liderazgo y las oportunidades que se brindan a los colaboradores para desarrollarse.

Desde mi experiencia, el reconocimiento y el desarrollo son dos de los principales motores de transformación cultural. Cuando las personas sienten que su contribución es valorada y que cuentan con oportunidades reales para crecer, se fortalece el compromiso y el sentido de pertenencia.

En Pacasmayo impulsamos iniciativas que buscan precisamente traducir esa visión en acciones concretas. A través de Talento Pacasmayo reconocemos a colaboradores con un desempeño destacado y potencial de crecimiento, y les brindamos espacios de aprendizaje y desarrollo alineados a sus aspiraciones y potencial. Asimismo, programas como Mentoring promueven el aprendizaje a través de la experiencia, conectando a nuestros líderes con colaboradores que buscan fortalecer sus capacidades y acelerar su crecimiento profesional.

De igual manera, impulsamos espacios como la Comunidad de Data e IA, que fomenta el desarrollo de nuevas capacidades y la generación de soluciones que aportan eficiencia e innovación al negocio. Además, con ALAS, nuestro programa de liderazgo femenino, buscamos fortalecer el desarrollo y la participación de mujeres en la industria de la construcción, promoviendo mayores oportunidades de crecimiento y liderazgo en todas nuestras sedes.

Cuando las personas encuentran oportunidades para aprender, aportar y crecer, la cultura deja de ser un concepto y se convierte en una experiencia compartida por toda la organización.

Conclusión

La experiencia de Cementos Pacasmayo demuestra que la transformación cultural no se decreta, se vive día a día a través de iniciativas concretas que conectan el reconocimiento, la diversidad y el aprendizaje continuo con el propósito corporativo. Bajo la mirada de Camila Sauleda, el área de Gestión Humana reafirma su rol como un socio estratégico indispensable para anticipar las dinámicas del futuro del trabajo. Al alinear el bienestar y las oportunidades de desarrollo de las personas con los objetivos de negocio, las organizaciones no solo aseguran altos niveles de compromiso, sino que construyen la agilidad y resiliencia necesarias para liderar en entornos cada vez más cambiantes.


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